jueves, 17 de marzo de 2022

 GUITARRA

 Te escuchaban mis oídos,

en el vientre de mi madre

y desde entonces empecé,

a quererte y respetarte.


En la cuna, ya te amaba,

allí ya empezaste a hablarme

con tu música: guitarra.

 

Tus cuerdas entrelazadas

acompañaban mis sueños

con una preciosa nana,

que interpretaban sus dedos.


 Tus arpegios y bemoles

ahuyentaban mis temores

y tus notas melodiosas

hicieron de aquella infancia

para mí, la más dichosa.


Guitarra contoneante

con tus curvas de mujer

¡Cómo camelas al cante

con tu embrujo y tu saber!


Eres guitarra sonante,

una esfinge de madera,

que guarda en sus entrañas

la mejor de las soleras.


¡Qué arte y sabiduría!

¡Qué magia, que brujería!

¡Cómo envidio yo las manos

que te manejan guitarra!

¡Cómo anhelo amiga mía

un día poder tocar!

Y cómo me gustaría,

no tener ese pesar.

                             María A. Catalá

Mayo 2005



No hay comentarios:

Publicar un comentario

MIS POEMAS