SOLEDAD
cuando sin querer
te instalas!
qué mal haces a la
gente
cuando no buscan
tu puente
y con qué alegría
engañas
cuando enseñas tus
entrañas!
Esa soledad que
empacha
que me oprime, que
me agacha.
Esa soledad
certera
que me tira, que
me lleva
Esa soledad
buscada
que me sirve, que
me halaga.
O la soledad
callada
que va calando mi
alma
La soledad sin
consuelo
la que aburre a
los abuelos
o la soledad
querida
por la madre de
familia.
Esa soledad tan
brusca
que me obceca, que
me busca
y esa soledad
serena
que me inspira,
que me llena
La soledad
incansable
que me hiere, que
me abre
o la soledad
contenta
que me seduce y me
tienta
Entre tantas soledades
me quedo con una
sola:
la de sentirme yo
libre
la de sentirme
persona
María A. Catalá
03-07-2004
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