sábado, 19 de marzo de 2022

LAS CASAS BLANCAS

 Ya no se encienden las luces

ni se abren las ventanas

ni se sientan en la puerta

los que vivían en mi casa.

 

La música, se calló

las voces, enmudecieron

sólo están las cucarachas

que corren por los cimientos.

 

Al rallar el nuevo día,

no se oyen los vendedores

que pregonaban los chumbos

ni se escuchan, los tambores militares,

ni viene el moro del burro.

 

Faltan ya muchos vecinos

de los que antaño moraran.

Ya no parece mi barrio.

Ya no es, mi misma casa.

 

¡Cuántas historias vividas!

¡Cuántas penas y añoranzas!

¡Y cuántos recuerdos

 tanto tristes como alegres

me vienen, de aquella casa.

 

Ubicada en doctor Fleming

un bajo de la derecha,

con ese patio andaluz

coronado por las rejas.

 

¡Qué orgullosos estaban ellos

de tener en propiedad

la casa donde vivieran!

Ahora viven más arriba

(lo de vivir es un dicho)

en vez de vivir, descasan,

 entre las tumbas y los nichos.

 

No tuvieron el placer

de fallecer en su casa.

El destino les negó

decir, su último adiós

acostados en su cama.

 

Ya no están Pruden y Antonio,

ni Aurora, ni María

ni tantos ,de los que allí convivieron

“Las casa blancas” son hoy,

sus tumbas del cementerio.

                  María A. Catalá



No hay comentarios:

Publicar un comentario

MIS POEMAS