sábado, 19 de marzo de 2022

 

EL ABRAZO DE MI MADRE

Me viene a la memoria

un recuerdo de mi madre

un hecho, intrascendente

como diría mucha gente.

 

Fue, el último año

que mi madre vino a visitarme

(agosto del 97)

tres meses antes de que

le sorprendiera la muerte.

 

Salía de mi dormitorio

(recién levantada)

con los pelos alborotados

y una bata que ella me había regalado;

era, azul turquesa

con cara de japonesas.

Mi madre me miró,

me abrazó y me dijo:

¡hija mía que guapas estás!.

Como es natural, me quedé perpleja

menuda facha debía tener

con los ojos pegados

y la melena revuelta,

pero a ella, le parecí bella.

Ahora me doy cuenta que eso,

sólo lo dice una madre

una madre, como ella .

Aún conservo aquella bata

cosida unas cuantas veces

que me sigo poniendo, cada verano

porque dentro de mi siento todavía

aquél abrazo.

 

Conforme pasan los años

me voy dando cuenta que,

de los errores se aprende,

ellos curten  nuestra experiencia.

Cuando somos jóvenes

nos creemos sabios

todo lo  antiguo no vale

no valoramos, los consejos dados.

¡Vamos, de sobrados!

Pero hay amigo cómo te acuerdas de ellos

cuando hacen lo mismo contigo,

aquello que nos aconsejaron

hoy, soy yo quien lo digo.

 

Mamá, tú eras la sabia y yo la “lista”

Te ruego perdones, mis osadías.

Gracias por los consejos

que tanto me han servido en la vida;

no sé si el día de mañana

cuando ya no esté…

mis hijos pensarán

como lo hago yo ahora,

será la señal,

que no lo hice tan mal,

porque tuve buena maestra

tu ejemplo y la experiencia

me han servido para ver,

lo importante ,que en mi vida eras.

17 años sin tenerla y no dejo, de pensar en ella

 María A. Catalá

25-07-2014



No hay comentarios:

Publicar un comentario

MIS POEMAS