CUANDO TE CONOCÍ
Vestías de marinero
, aunque era color gris,
(al menos eso recuerdo)
Acababa, el setenta y uno
un día de Noche Buena
en casa de la tía Pepi
que montamos una fiesta.
Entonces me echaste el ojo,
a mis dieciséis añitos
y yo caí como un pez
en brazos de aquel marino.
y te enamoraste Antonio,
de esa joven melillensa
que estudiaba con tu prima
a quien siempre le decías
1qué tonta es esa nena¡
Pero bien que me seguiste
marino de pocas aguas
y al final lo conseguiste
que contigo me casara.
Y entre trancas y barrancas
llevamos treinta y tres años
¿Quién nos diría entonces
que aguantaríamos tanto?
Pero mira ahí seguimos
cumpliendo más Navidades
aunque algunas veces Antonio,
te pones insoportable y...
no hay Dios, que a ti te aguante.
Así que aplícate el cuento
y no tengas tanta cara
que si fueras cariñoso
otro gallo, te cantara.
Y que te conste cariño
que no te hago reproches
Yo solamente digo
que si no le haces mimos
el amor, también se rompe.
María A. Catalá
2005-02-15
No hay comentarios:
Publicar un comentario